miércoles, 16 de noviembre de 2011

Hoy no hay tristeza,
dolor, muchisimo dolor,
pero rodeado de felicidad.

Gracias por darme tus minutos y horas,
gracias por regalarme esta tarde, en este dia.

Gracias porque tenía tanto miedo,
que no sabía ni lo que quería que pasara.

Gracias por mirarme así,
por tratarme así,
por todo, gracias.

He llorado,
no podía no hacerlo...
tu olor,
tus cosas,
nuestras cosas,
tu casa,
nuestros recuerdos...
Dolían tanto,
pero me sentía tan feliz,
de estar ahí contigo,
de verte bien conmigo.

Quería pararme,
y gritar que te quiero,
que te extraño,
que quería tumbarme y acurrucarme contigo,
solo contigo.

Pero no lo he hecho,
maldito el tiempo y la vida,
que no dejan a mi corazón latir con fuerza propia.

Gracias, te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario